Este 20 de noviembre miremos al cielo y abramos el corazón a los cambios positivos que empiezan a manifestarse. Hoy, el Sol y la Luna se encuentran en Escorpio, se besan, se acurrucan y sellan un pacto de transformación profunda. Esta Luna Nueva inaugura un ciclo que nos trae empoderamiento personal, perdón, resiliencia y la capacidad de renacer de nuestras zonas reprimidas. Para muchos, marca el cierre definitivo de una “noche oscura del alma” y el inicio de un camino más lúcido y consciente.
Desde enfrente, Urano en Tauro sopla aires de cambio: movimientos inesperados, despertares súbitos, decisiones que se tornan reveladoras. Todo lo que estaba rígido se flexibiliza, todo lo que estaba dormido se activa.
El cielo habla en trígonos.
La energía de este día se potencia gracias a cuatro trígonos de agua activos que suavizan procesos, abren caminos y ordenan aquello que parecía caótico.
Mercurio retrograda y nos da nuevas oportunidades de comunicaciones claras, palabras que sanan, conversaciones que quedaron guardadas en lo más hondo del alma.
Venus desde Escorpio nos deja sensibilidad elevada, intuiciones certeras, magnetismo con apertura a los negocios prósperos y relaciones alquímicas.
Lilith en Cáncer muestra su fuerza femenina salvaje, que libera viejos mandatos y nos impulsa a recuperar poder personal.
Es tiempo de amar sin máscaras y de trabajar con ahínco, en nuestras ya aceptadas sombras.
Bendecida Luna






